Los tipos de apertura de puertas en instalaciones de frío industrial son determinantes para la eficiencia energética, la seguridad y la logística interna. Cada solución responde a un patrón de uso: cámaras de refrigeración, salas de manipulación, muelles de carga, zonas de tránsito intensivo o proyectos especiales con requisitos técnicos muy específicos.
Nuestras puertas frigorificas profesionales están diseñadas para ofrecer estanqueidad, durabilidad y un manejo eficiente, reduciendo pérdidas de frío y adaptándose al flujo operativo de cada planta. En este artículo te invitamos a conocerlas y descubrir cuál es tu producto ideal.
Todas nuestras puertas tienen un nivel óptimo y análogo de aislamiento. Aquí te dejamos algunas características específicas para orientarte en qué te conviene más.
Sistema de apertura lateral mediante guía, diseñado para cámaras de refrigeración y congelación que requieren accesos amplios.
Dónde aportan mayor valor:
La guía superior o combinada evita obstáculos en el suelo y garantiza un cierre hermético incluso en hojas de gran formato.
Apertura abatible con bisagras reforzadas, adecuada para cámaras de uso medio y zonas donde la estanqueidad es prioritaria.
Ventajas clave:
Funcionan especialmente bien en salas con tránsito moderado y necesidades higiénicas estrictas.
Soluciones diseñadas para delimitar áreas de trabajo internas manteniendo diferencias de temperatura, presión o higiene.
Usos habituales:
Optimizan la climatización y evitan contaminaciones cruzadas.
Desarrolladas para condiciones atípicas: dimensiones no estándar, atmósferas controladas, presiones específicas o integración con equipos complementarios.
Por qué se emplean:
Son habituales en el sector farmacéutico, túneles de proceso y plantas con exigencias técnicas avanzadas.
Puerta resistente al fuego para áreas donde es necesario combinar aislamiento térmico y protección contra incendios.
Aplicación típica:
Sistemas automatizados de apertura vertical o enrollable pensados para tráfico muy elevado.
Beneficios operativos:
Son esenciales en plataformas de distribución y líneas de producción con movimiento constante.
Elementos que combinan puertas, abrigo y niveladores para gestionar la entrada y salida de mercancía desde vehículos.
Por qué son críticos:
Solución fundamental en logística de frío.
Esta puerta es ideal para espacios donde se requiere una hoja amplia que permita un acceso cómodo, pero al mismo tiempo se necesita optimizar el espacio. Por ello, combina un sistema de apertura abatible con uno corredero.
Aplicaciones destacadas:
Puerta de doble hoja con bisagras de retorno automático, diseñada para paso ágil en áreas de trabajo continuo.
Dónde destaca:
Aporta velocidad de acceso y buena resistencia al impacto.
Indicada para zonas de transición o espacios que no requieren aislamiento térmico, pero sí gestión del flujo de personas o mercancías.
Usos comunes:
Solución económica y flexible para reducir la entrada de aire caliente o polvo sin limitar el paso constante.
Ventajas clave:
Elemento especializado que combina aislamiento y seguridad, facilitando la liberación de humos en caso de emergencia sin comprometer la estanqueidad diaria.
Puerta de apertura vertical diseñada para grandes huecos y operaciones donde el espacio lateral es limitado. Su sistema de elevación permite un cierre rápido y seguro, manteniendo la estanqueidad térmica.
Aplicaciones principales:
Es habitual en plantas agroalimentarias y centros logísticos de alto rendimiento.
Solución que integra aislamiento térmico y resistencia al fuego, garantizando la continuidad de la cadena de frío sin renunciar a la protección contra incendios.
Dónde se utiliza:
Indicada para entornos industriales y logísticos con altos requisitos normativos.
La elección de la apertura adecuada depende de la interacción entre temperatura, frecuencia de uso y tipo de tránsito.
Criterios prácticos para seleccionar cada tipo:
¿Estás buscando una puerta frigorífica ideal? Descubre nuestras puertas frigorificas de alta calidad que garantizan control térmico, durabilidad y un acceso adaptado a cada entorno; optimizando el rendimiento de las instalaciones y la eficiencia de los procesos internos.